Apóstol del Corazón de Jesús

DIOS ES AMOR

No ‘tiene’ amor sino que ‘es’ Amor. Es la definición que S. Juan nos da del ser de Dios.

El Ser de Dios es ‘Amor’. El Amor no es un ‘atributo’ de Dios, sino que constituye precisamente Su propio Ser, su identidad propia.

Ahora bien, la ‘Sede’ donde reside este Amor de Dios es el.

CORAZÓN DE JESÚS

Por eso quien encuentra ese Corazón encuentra el gran tesoro, quien se aferra a Él tiene la paz constante. La ‘devoción’ a su Sgdo. Corazón es la Gran Devoción, la devoción de las devociones.

El Corazón de Jesús es verdaderamente de todos los tiempos y para todos los tiempos. Pero si es de alguno en particular y para alguno en particular es precisamente del nuestro y para el nuestro: Tercer Milenio.

¿Por qué? 

El Corazón de Jesús es auténtica “profecía” y “terapia” providencial para nuestro mundo tan atormentado que busca y no encuentra. Para nuestro hombre de hoy, con tantas heridas afectivas, y tanto drama familiar.

 

LOS NUEVE OFICIOS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

1.- Promotor
2.- Reparador
3.- Adorador
4.- Amante
5.- Discípulo
6.- Víctima
7.- Esclavo
8.- Suplicante
9.- Celador

Nota. Estos Nueve Oficios se irán explicando poco a poco, uno por uno.  

La M. Concepción, poco antes de morir, refiriéndose a los OFICIOS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS,

Estos Oficios conllevan en sí tres clases de Culto:

1.- Culto completo de amor a este Divino Corazón.
2.- Culto continuo de gratitud y reparación.
3.- Culto perpetuo procurándole sin cesar nuevos adoradores.
- Se atiende a todo cuanto es para mayor gloria de Dios.
- Se adora especialmente a la Sma. Trinidad.
- Se profesa delicado y profundísimo amor al Corazón de Jesús.
- Se multiplican los obsequios al Smo. Sacramento.
- Se honran la Pasión de Jesús.
- Se venera a la Virgen y a San José, viviendo el Oficio por medio de ellos.
- Se da culto a los ángeles, uniéndose a sus adoraciones.
- Se atraen gracias y bendiciones sobre la Iglesia.
- Se ora por los religiosos y familias.
- Se reparan los ultrajes hechos a Dios.
- Se presenta a Dios todas las obras meritorias de los hombres.

Se intercede:

1.- por los pecadores,
2.- por todos los necesitados,
3.- por los agonizantes,
4.- por las almas del purgatorio,
5.- por todas las almas redimidas con la sangre de Jesucristo.
6.- por los que no le conocen,
7.- por las almas que le blasfeman, 
8.- por los que van en contra de Él.