El Suplicante

 

El 

 
 
 
 
Suplicante
 
 
 
 
 





OBJETIVO: Pedir al Espíritu Santo y al Corazón de Jesús por todos.
VIRTUD: Orar con ilimitada confianza por todas las necesidades-sobre todo espirituales- de todo el mundo.
SE UNE AL: Coro de los Ángeles.
JACULATORIA: (repetir muchas veces al día): Corazón de Jesús en tí confío (suplicando por la necesidad particular que se desee: que ayudarás a... que arreglarás... que salvarás a...
 
 

¿Cómo lograr en la práctica el Objetivo?
 
 
Ofrecimiento para todo el mes (para hacerlo el Primer Viernes de mes. Se puede hacer cada día). Corazón de Jesús, por medio del Corazón Inmaculado de María -y de Su Esposo San José- y asociado al Coro de los Ángeles, te ofrezco todas las oraciones, obras y padecimientos de este mes en union de todas las intenciones por las cuales te inmolas sin cesar sobre el altar.
Te las ofrezco en particular suplicando a Dios Padre que derrame las inmensas gracias de tu Corazón sobre todos nosotros; sobre todos cuantos se hallen en algún grave peligro espiritual o temporal y especialmente sobre los agonizantes y las almas del Purgatorio. Amén.
 
 
PETICIÓN
 
Corazón de Jesús, concédeme tu Espíritu de continua oración, que pida a Dios Padre que derramae tus bondades sobre todos los hombres.
 
EXPLICACIÓN DEL OFICIO
 
EL CORAZÓN DE JESÚS SUPLICANTE POR NOSOTROS
  1. La oración de Jesús en su vida mortal: era tan continua, que ni el trabajo ni otras ocupaciones, ni el mismo sueño podían interrumñpirla.
  2. La oración de Jesús en su vida gloriosa: está siempre vivo para interceder por nosotros. Por esto nos exhorta el apóstol S. Juan: 'hijitos míos, estas cosas os escribo a fin de que no pequéis; pero aún cuando alguno pecare (no desespere, pues) tenemos por abogado par acon el Padere a Jesucristo justo; y El mismo es la víctima de propiaciación por nuestros pecados; y no tan sólo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo' (I Jn, II, 1-2).
  3. La oración de Jesús en su vida Eucarística: Jesús en el sagrario ruega al Padre por todos los hombres y también por mi. Jesús está en el sagrario como una fuente  abundante de donde todos podemos sacar cuantos bienes y gracias queramos. 'Su Corazón a todos está abierto. No puede contener su amor y sus gracias y por eso manifiesta Su Corazón abrasado' (Sta. Margarita Mª Alacoque).
 

  NOSOTROS, SUPLICANTES CON EL CORAZÓN DE JESUS
  1. ¿Por qué hemos de orar?: Jesús nos muestra la conveniencia de que oremos sin cesar, sin desfallecer. Él quiere que le pidamos cuanto necesitemos: 'pedid y recibiréis, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca encuentra, y al que llama se le abre' (Lc. XI.9-10).  'Orad para que no caigáis en la tentación (Mc. XIV, 38).
  2. ¿Cómo hemos de orar?: Uniendo nuestras súplicas a las del Corazón de Jesús 'hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid y recibiréis para que vuestro gozo sea completo' (Jn. XVI,24).
  3. ¿Por quienes hemos de orar? Por todos y por todo:
  • por los creyentes y no creyentes
  • por todas las naciones y pueblos del mundo
  • por la libertad de enseñanza religiosa en los colegios
  • para que se respete la vida: desde el primer instante de la existencia humana, hasta su fin natural.
  • por la pureza de los niños y los jóvenes
  • por la unión de las familias y fidelidad de los esposos
  • por la fidelidad y perseverancia de los sacerdotes y consagrados
  • para que haya buenas vocaciones al sacerdocio y al sacramento del matrimonio
  • por los que no tienen trabajo
  • por los justos y pecadores
  • por los amigos y enemigos
  • por los conocidos y desconocidos
  • por las necesidades espirituales y materiales
  • por los agonizantes
  • por las almas del purgatorio...
 
PROPÓSITOS: 
  1. JACULATORIA: (repetir muchas veces al día): Corazón de Jesús en tí confío (suplicando por la necesidad particular que se desee: que ayudarás a... que arreglarás... que salvarás a... 
  2. SACRIFICIO: ofrecer algún sacrificio, algo que cueste, por la necesidad que  suplico.
  3. VISITA AL SAGRARIO: Corazón de Jesús te pido que derrames las riquezas de tu Corazón sobre todos los necesitados.
  
 
LA JACULATORIA MILAGROSA:
 
¡CORAZÓN DE JESÚS, EN TI CONFÍO!
 
  •  El Corazón de Jesús quiere ser conocido, amado y glorificado de sus criaturas por el ardiente deseo que tiene de comunicar sus gracias a las almas y a los corazones y proveer sus necesidades.
  • Mi confianza en Él tiene que ser amorosa y del todo ilimitada.
 
¡PORQUE CREO EN TU AMOR PARA CONMIGO!
 
  • Yo confío en ti, no en mí. Confío, no en mis méritos, sino en los tuyos; no en mis obras, sino en las tuyas. No en mi santidad, sino en la tuya.
  • Confío en tu bondad, en tu perdón, en tu benevolencia, en tu infinita misericordia. Si caigo me levantaré enseguida con tu gracia y confiaré en ti. Déjame descansar en tu Corazón y hacer de Él mi morada. Tú me harás santo a fuerza de confiar en ti.  

 

 
 
EJEMPLO PRÁCTICO  ¿Cómo vivía la M. Concepción este Oficio de El Suplicante?: Una monja de la comunidad en Diciembfe de 1962 tenía un asunto delicado que le hacía sufrir mucho, en el que intervenía uno de sus familiares. Se lo manifestó a la M. Concepción que le dijo que no sufriera, que se lo confiara al Sgdo. Corazón, pero no sólo de palabra, sino con verdadera confianza, CONFIANDO DE VERDAD EN ÉL. Así lo hizo, y el asunto se resolvió muy favorablemente'. 
 
La M. Concepción no se quejaba de nada, siempre estaba en continua oración. Cuando no era preciso hablar, tomaba el rosario en sus manos, o repetía su jaculatoria de todas horas 'Corazón de Jesús, en Ti confío'.